Juego responsable: cuándo parar y a quién pedir ayuda

Si quieres frenar ahora mismo, el casino tiene tres palancas escritas en sus reglas: límites de depósito, una pausa de hasta 3 meses y una autoexclusión de 1 a 10 años o sin límite. Se activan desde la cuenta y empiezan a contar en cuanto las confirmas.

Cuándo el juego dejó de ser un rato

Casi nadie se despierta un día con la certeza de tener un problema. Se ve antes, y en detalles pequeños:

  • Juegas con dinero que estaba apartado para el alquiler, la comida o una cuota.
  • Depositas otra vez para recuperar lo que acabas de perder, y encima la misma noche.
  • Escondes cuánto tiempo y cuánto dinero llevas, también de quien vive contigo.
  • Pides prestado o vendes algo para seguir jugando.
  • Duermes peor, y la cabeza vuelve al juego sin que la llames.
  • Has intentado parar por tu cuenta y no lo has conseguido.

Dónde acaba una mala racha y empieza un problema no lo decide esta página. Un umbral inventado aquí no te serviría de nada, y el reglamento del casino manda a un sitio concreto: el cuestionario de 20 preguntas de Gamblers Anonymous, abierto en gamblersanonymous.org/20-questions/. El mismo apartado nombra otros dos test de autoevaluación, en begambleaware.org y en ncpgambling.org. Se contestan en unos minutos y nadie ve lo que pones.

Pausa, límite o autoexclusión: qué se activa desde tu cuenta

El reglamento del casino tiene un apartado llamado juego responsable, y ahí están las herramientas con sus plazos escritos. Ninguna pide permiso, correo ni explicación: las tres se activan desde la cuenta, y la restricción entra en vigor en el momento en que la confirmas.

La pausa es el descanso corto, con fecha de vuelta. Se enciende con el botón «Activar periodo de pausa» y las duraciones son cuatro: 24 horas, 7 días, 1 mes, 3 meses. Puedes aplicarla a todo o solo a lo que te complica, sea tragamonedas, juegos de mesa, cuotas fijas o póquer, y durante ese tiempo puedes renunciar a las comunicaciones comerciales. Al terminar el plazo la cuenta se reactiva sola, sin que tengas que pedir nada.

La autoexclusión es el corte largo, y va por el botón «Activar autoexclusión». El trámite entero ocurre en internet, sin correo ni aprobación de nadie, y el casino calcula que no pasa de 15 minutos: eliges plazo, eliges de qué productos te excluyes, aceptas las condiciones y envías. Los plazos son cinco: 1 año, 3 años, 5 años, 10 años, exclusión sin límite de tiempo. El quinto merece nombrarse aparte, porque es el que busca quien ya decidió cerrarse la puerta para siempre. La exclusión sin límite de tiempo no tiene fecha de vuelta y no termina sola nunca. Cualquiera de los cinco alcanza a todas las plataformas y dominios del casino a la vez, y ninguno se acorta ni se revoca una vez enviado. Por eso el plazo se elige despacio: para cualquier cosa más corta está la pausa.

Los límites que fijas tú son de depósito, por día, por semana o por mes. Bajarlos se aplica en el acto; subirlos espera un periodo obligatorio de reflexión de 7 días, que es justo para lo que sirve. El formulario vive en tu cuenta personal y aparece cuando ya has fijado un primer límite, así que poner uno hoy es lo que te deja bajarlo mañana. Mientras juegas, además, el temporizador de la sesión está siempre a la vista.

Dos cosas no están en ese apartado, y mejor saberlo antes de buscarlas: no hay límite de pérdida ni tope de apuesta que puedas ponerte tú. El casino sí se reserva los suyos y puede restringir cuánto depositas, suspender la cuenta mientras la revisa o imponer la exclusión cuando ve un riesgo extremo. Si un botón se resiste, el soporte atiende 24/7 y por correo en support@1xslot.com. Por dónde entra ese mensaje lo explica cómo escribir al soporte del casino.

Sección de juego responsable en las reglas de 1xSlots
El apartado de juego responsable dentro del reglamento del casino, de donde salen los plazos de esta página

Ya pulsaste el botón: qué pasa con la cuenta y con el dinero

El orden es este: primero el bloqueo, después el dinero. La autoexclusión surte efecto en cuanto la envías y no espera a que retires el saldo, ni a que termines de liberar un bono, ni a una última noche buena. El saldo que quede dentro es una carta aparte al soporte, y esa carta puede escribirse mañana.

Lo que el reglamento dice con todas las letras:

  • La cuenta queda bloqueada y la exclusión alcanza a todas las plataformas y dominios del casino.
  • El casino vigila y previene las cuentas duplicadas, para que la exclusión no se salte abriendo otra con nombre distinto.
  • Dejas de recibir comunicaciones de marketing y ofertas promocionales. Si te siguen llegando, la reclamación entra por juego responsable, y esas el casino se compromete a resolverlas en 5 días laborables.
  • Un torneo que tengas en marcha hay que terminarlo, y una apuesta anticipada sin resolver sigue viva hasta que el evento acabe. El resto de restricciones se aplica igual, en el acto.
  • Lo que hayas aportado a un jackpot progresivo se queda donde está, y en ese jackpot ya no participas.

Volver no es automático. Cuando termina el plazo la cuenta sigue cerrada hasta que envías una solicitud por escrito; el historial de juego se conserva, la cuenta se restablece solo con tus credenciales originales, y abrir otra para saltarse la exclusión no vale. Antes de que juegues de nuevo, el casino manda un mensaje con las medidas de seguridad disponibles y propone un cuestionario de autoevaluación anónimo.

Y ahora lo que el reglamento no dice, que también es una respuesta. No dice qué pasa con el saldo que se queda dentro de una cuenta autoexcluida. Tampoco qué ocurre con un bono activo en el momento del bloqueo, ni cuánto tarda en contestarse la solicitud de vuelta. Pregunta las tres cosas por escrito antes de enviar la autoexclusión y guarda la respuesta, porque es el único papel que vas a tener si algo falla después. Si la respuesta tarda, envía la autoexclusión igual: el bloqueo no depende de ella.

Lo que cabe hacer esta misma noche

Mientras el bloqueo hace su trabajo hay cosas que dependen solo de ti. Cierra la sesión. Quita la tarjeta guardada en el navegador y en el teléfono. Escribe en un papel la cantidad perdida este mes y déjala donde la veas al despertarte.

El banco también sirve de freno. Busca en la aplicación de tu tarjeta el interruptor que bloquea los comercios de juego: bastantes bancos lo tienen escondido en los ajustes de seguridad, y ese bloqueo lo controlas tú, sin pasar por el casino. Si te parece que alguna página de esta guía anima demasiado a jugar, dilo en escribir a la guía.

En esta página no hay botón al casino

Esta guía vive de enlaces de afiliado: cuando alguien se registra desde uno de nuestros botones, el casino paga una comisión. El texto de esta página termina en el soporte del casino, en un médico y en las direcciones de ayuda que el propio casino nombra, y ahí se queda. Sin botón, sin código y sin invitación a depositar. Es la única página del sitio donde eso está decidido de antemano.

Abajo, en el pie, sigue apareciendo la franja con el código promocional que lleva todo el sitio. Quitarla de una sola página no está hoy en nuestra mano, y preferimos decirlo: sigue ahí.

Con quién hablar cuando el casino deja de ser el tema

Si ahora mismo hay peligro, esto ya no va de juego. Cuando aparecen pensamientos de hacerte daño, lo que toca es el número de emergencias de tu país y una persona que esté cerca, en ese mismo minuto. Aquí no imprimimos ningún número de emergencias: cambia de un país a otro, equivocarse en él sale caro, y el tuyo ya lo tienes en el teléfono. Si no hay nadie al lado, despierta a quien puedas llamar de madrugada. Decirle la cifra real en voz alta a alguien funciona mejor que cualquier página abierta a las tres de la mañana.

Si el peligro inmediato no está y lo que toca es una consulta con calma, la ruta cabe en esta semana. Empieza por el cuestionario de arriba: te da algo concreto que llevar. Sigue por el médico. El propio reglamento del casino escribe que el juego patológico está reconocido desde hace mucho por las ciencias médicas como una enfermedad grave, y esa frase sirve para repetírsela a quien lo llame falta de voluntad; un médico de cabecera deriva al servicio que corresponda, y en la sanidad pública de tu país o de tu provincia preguntar por un programa de adicciones no cuesta dinero. Y termina por la persona cercana a la que le cuentas la cifra, porque la versión de esa conversación que funciona suele acabar con tu tarjeta en su mano una temporada.

Fuera del casino, las organizaciones que el propio reglamento nombra son cinco: Gamblers Anonymous, GamblingTherapy, GambleAware, GamCare, NCPG. Las direcciones salen de ese mismo apartado: gamblersanonymous.org, gamblingtherapy.org, begambleaware.org, gamcare.org.uk, ncpgambling.org. En gamcare.org.uk/self-help/ hay material de autoayuda; begambleaware.org/safer-gambling/ es la página a la que el reglamento manda para entender la adicción; y ncpgambling.org/help-treatment/ es un directorio de ayuda y tratamiento, que es lo que sirve cuando la consulta ya está decidida.

Digámoslo claro, porque se nota al primer clic: las cinco son extranjeras y atienden en inglés, y una línea en español no la nombra el casino en ninguna parte, ni en el apartado de juego responsable ni en su página de contactos. Sus teléfonos y horarios no los hemos comprobado nosotros, así que aquí van las direcciones tal como las publica el casino y nada más. En español, la primera parada sigue siendo el médico; estas direcciones son la segunda, y los test que abren son útiles hoy mismo.

18 años, y una ley distinta en cada país

El juego está reservado a mayores de 18 años. La ley cambia de un país a otro y, dentro de Argentina, de una provincia a otra, de modo que comprobar qué está permitido desde donde vives te toca a ti. Lo que se ha podido verificar está reunido en la legalidad por país.

Las reglas de lectura de este sitio, con la parte de la edad, están en quién puede usar este sitio. Y si quieres saber qué documentos entran en juego y en qué momento, cómo comprueba el casino la edad y la identidad lo detalla.

Una cosa más, por si en tu casa hay alguien que todavía no cumple esa edad: la comprobación conviene hacerla antes del primer depósito. Después llega tarde, y llega con el dinero dentro.

Preguntas y respuestas

¿El casino deja fijar un límite de depósito?

Sí, por día, por semana o por mes, y el formulario aparece en tu cuenta personal cuando ya has fijado el primero. Bajar el límite se aplica en el acto; subirlo espera un periodo de reflexión de 7 días, de modo que una subida decidida en caliente no llega a esa misma noche. Límite de pérdida o tope de apuesta que fijes tú no hay en el reglamento.

¿Cuánto puede durar una pausa?

Las duraciones son cuatro: un día, una semana, un mes y 3 meses. Se activa con un botón en la cuenta, empieza en ese momento y al terminar el plazo la cuenta se reactiva sola.

¿Y si quiero cortar del todo?

Eso es la autoexclusión: de 1 año a 10 años o sin límite de tiempo, todo por internet, sin correo ni aprobación de nadie, y el casino calcula que el trámite no pasa de 15 minutos. Una vez enviada no se acorta ni se revoca antes del plazo elegido.

¿Qué pasa con la cuenta después de la autoexclusión?

Queda bloqueada en todas las plataformas y dominios del casino, dejas de recibir ofertas promocionales y no se reactiva sola: al terminar el plazo hace falta una solicitud por escrito, y la cuenta vuelve solo con tus credenciales originales. Qué ocurre con el saldo que quede dentro y con un bono activo no lo dice el reglamento, así que pregúntalo por escrito antes de enviar la solicitud.

¿Puedo jugar siendo menor de edad?

No. El juego está reservado a mayores de 18 años. El casino pide documentos para confirmar la edad y suele pedirlos en el primer retiro, de modo que una cuenta abierta con datos falsos puede caerse entera el día del primer pago.

Última actualización - Revisado por: Karssen Avelar